martes, 11 de agosto de 2009

Accidente

Temí... no el gran amor.

Fui inmunizada a tiempo y para siempre con un beso anacrónicoy la entrega ficticia—capaz de simular hasta el rechazo— y por el juramento, que no es más retórico porque no es más solemne.

No, no temí la pira que me consumiría sino el cerillo mal prendido y esta ampolla que entorpece la mano con que escribo.

Rosario Castellanos

No hay comentarios: